Proceso del plástico reciclado

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En las ferias, una de las cosas que más nos preguntáis es cómo hacemos para transformar las bolsas de plástico en ese material nuevo, fuerte y con un tacto peculiar con el que hacemos nuestras carteras, estuches, fundas de gafas…

Bolsas de plástico para reciclar

¡Pues os lo vamos a contar!

Lo primero es separar las bolsas blancas de las de color. Las blancas son más fáciles de conseguir, nos valen igual si están rotuladas y son las que nos tenemos en mayor cantidad y las usamos de base para que el plástico reciclado rea bien resistente: para cada lámina usamos 4-5 bolsas blancas.

Luego están las bolsas de colores que son nuestro bien más preciado y que no abundan tanto. De estas sólo usamos una fina capa encima de las bolsas blancas para dar color a la lámina. Muchas veces jugamos con la transparencia propia de estas bolsas y hacemos nuestros propios estampados incluyendo cosas locas como pinturas de cera, las redes de los ajos… no sé, nos gusta experimentar :)

Lo primero que hacemos es cortar la base de la bolsa que viene termosellada y las asas para que nos quede una pieza lisa de plástico, sin dobleces. Esas piezas que cortamos, las guardamos aparte porque también las usamos cuando nos ponemos experimentales y expresionistas…

Restos de bolsas para reciclar

El resultado son montones de láminas de plástico finito de las bolsas listas para ser fundidas.

Hasta aquí la parte mecánica y aburrida… ¡ahora toca crear!

Hago muchas láminas de colores lisos que tampoco es que sean súper creativas, pero las necesito como base para luego hacer mis composiciones a la hora de coser. Pero en cuanto paso un rato fundiendo colores lisos… me entra el gusanillo y comienzo a juntar colores, superponer transparencias, aprovechar retales creando estampados y formas muy locas, y esta es la parte más divertida donde se me van horas y horas y horas :)

Y el resultado de esta última parte del proceso ya es el plástico reciclado, más fuerte y resistente, igual de flexible e impermeable y lleno de color!!
Con estas láminas de plástico nuevo, me encierro en el cuarto de la costura para confeccionar monederos, carteras, llaveros, estuches, fundas para tu tablet, bolsitos, broches… y cualquier cosa que pueda imaginar!

 

¡Por cierto!
Que todo este trabajo no sería posible sin las aportaciones desinteresadas que nos hace la gente (bien en el taller o bien cuándo estamos de feria) de bolsas de plástico que todos acumulamos en casa y nos las traen para que nosotros las podamos reciclar y transformarlas en bonitos objetos.

¡¡Mil gracias!!

Cuántas más conseguimos, más reciclamos ♻

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